China respaldó públicamente a Cuba y acusó a Estados Unidos de abusar de los medios judiciales por la acusación penal contra el expresidente Raúl Castro. Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino pidió a Washington "dejar de blandir el garrote de las sanciones y el garrote judicial contra Cuba y dejar de amenazar con el uso de la fuerza".
Rusia, otro aliado de Cuba, también mostró su apoyo y condenó lo que consideró una injerencia en asuntos internos.