Al menos 22 personas han fallecido y otras 20 permanecen desaparecidas como consecuencia de las lluvias torrenciales que han provocado inundaciones catastróficas en el centro y suroeste de China. Las intensas precipitaciones han movilizado a equipos de emergencia en operaciones de búsqueda y rescate a gran escala para asistir a cientos de residentes atrapados por la crecida de las aguas.
En el municipio de Changming, en Jinzhou, los equipos de rescate lograron evacuar a dos ancianos con movilidad reducida que se encontraban atrapados en la planta superior de su casa. Las inundaciones habían anegado por completo los pisos inferiores, requiriendo que los rescatistas se movilizaran en aguas profundas para asegurar chalecos salvavidas antes de proceder a la evacuación a un lugar seguro.