Ciudadanos bolivianos expresan su preocupación por el aumento generalizado de precios y la devaluación de su poder adquisitivo, atribuyendo la responsabilidad al actual gobierno.
Comparan la situación actual con la época de Evo Morales, afirmando que en aquel entonces tenían mayores recursos para subsistir. La gente siente que la economía se ha deteriorado significativamente y que cada vez les alcanza menos el dinero para cubrir sus necesidades básicas, generando gran incertidumbre sobre el futuro.