Madres de pacientes del hospital Garrahan denuncian el estado de decadencia total del nosocomio, con falta de insumos básicos como dipirona y frazadas, y problemas de calefacción.
Se reporta que las madres deben compartir camas con sus hijos para abrigarlos y que la caldera no tiene mantenimiento desde 2023.
Además, se critica la reducción de personal (400 personas se fueron y no fueron reemplazadas) y la demora en la obtención de turnos, que ahora son de seis meses o más.
Se menciona que los pocos ingresos de personal fueron por designación directa y para cargos costosos, mientras que la atención se resiente y los pacientes tienen dificultades para llegar al hospital.