La escasez de gasolina en Bolivia obliga a los ciudadanos a hacer filas de hasta 5 horas para cargar combustible. Juan de Dios, un transportista, relata que pierde hasta dos días de trabajo por buscar gasolina y que los bloqueos impiden la circulación y la generación de ingresos.
La gente se ve obligada a rebuscársela, vendiendo empanadas y otros productos en las filas para poder subsistir. La situación económica es crítica y la falta de combustible afecta a todos los sectores, generando un profundo malestar social.