El principal mercado de verduras de La Paz, Bolivia, se encuentra desabastecido y con precios exorbitantes debido a los bloqueos y la crisis generalizada.
Los pocos puestos abiertos ofrecen mercadería escasa a precios muy elevados. Los vendedores atribuyen el aumento a los productores y a los costos de traslado, ya que los bloqueos dificultan la llegada de los productos.
Los compradores expresan su preocupación por la situación, ya que los precios se han duplicado o triplicado en algunos casos, y la variedad de productos es mínima. La falta de carne también es un problema.
La situación genera incertidumbre sobre cuándo se normalizará el abastecimiento y los precios, y se espera una solución a corto plazo.