La balanza energética se ha convertido en un factor clave para el ingreso de divisas al país, alcanzando un superávit récord de 1.400 millones de dólares en abril.
Este resultado positivo en el rubro de combustibles y energía es fundamental para compensar la necesidad de importar energía y pagar con dólares, una situación que ya se presentaba como problemática en 2011. El panorama energético se proyecta como crucial para Argentina en los próximos 10 años, con potencial en gas, minería y electrificación.