Se plantea la incertidumbre sobre alquilar en dólares en el contexto de la volatilidad económica argentina. Se advierte que atar los alquileres al dólar es arriesgado, dado que el salario se ha mantenido planchado y retrasado.
Se cuestiona la estrategia del gobierno de comprar dólares diariamente para mantener la brecha controlada, comparándola con "vender las joyas de la abuela". Se teme una futura explosión económica, similar a la convertibilidad de los 90, y se advierte que las políticas neoliberales suelen desembocar en estallidos sociales.