Se profundiza en la presunta conexión entre el ex suegro de Axel, Ramón Antonio Cuno Gómez, y el poder policial local en Chaco. Fuentes indican que Cuno Gómez y su hijo tendrían un trato estrecho con efectivos policiales.
Esta presunta relación explicaría por qué un policía ingresó al monte armado, gritando el apodo de Axel, y no por cuestiones relacionadas con delincuencia común. Se sugiere que podría haber una "cuestión de fondo" que involucra a ambos sectores.
La investigación se centra en dilucidar si el accionar policial estuvo influenciado por vínculos con el narcotráfico, lo que complicaría aún más el caso de la desaparición de Axel y apuntaría a un posible encubrimiento a gran escala.