Los usuarios del transporte público sufren aumentos constantes y deficiencias en los servicios. En la línea Belgrano Norte, se ha reducido la frecuencia de trenes, pasando de 162 servicios diarios a 145. En horas pico, los trenes circulan cada 14 minutos, extendiéndose a veces hasta 19 minutos, lo que genera incomodidad y aglomeraciones.
Los pasajeros se quejan de viajar parados y apretados, sintiendo que el aumento del boleto no se ve reflejado en la calidad del servicio. Los testimonios recogidos en Villa Adelina y otras estaciones muestran la resignación de los usuarios ante la falta de mejoras y la necesidad de buscar alternativas de transporte más costosas o menos convenientes.