La línea Belgrano Norte, conocida como "El Coloradito", enfrenta una crisis de servicio que afecta a miles de pasajeros a diario. La reducción de 12 servicios y la quita de vagones por mal estado han generado trenes abarrotados y peligrosos.
Los usuarios denuncian demoras constantes, viajes en las puertas de los vagones e incluso bajándose en marcha por la falta de espacio. La situación se agrava en hora pico, convirtiendo el viaje en una experiencia de alto riesgo, especialmente para estudiantes y trabajadores.
A pesar de las quejas y la difusión en redes sociales, la problemática se repite a diario, evidenciando la falta de soluciones a largo plazo. Los pasajeros expresan su frustración e impotencia ante un servicio deficiente que impacta directamente en su vida cotidiana.