Se analiza el regreso de Andrea del Boca a Gran Hermano, destacando su faceta de vedette y la sorpresa que generó su entrada. Se comenta la dinámica de la casa y la expectativa de que su presencia renueve el interés en el reality.
Paralelamente, se vuelve a mencionar el reencuentro televisivo entre Moria Casán y Georgina Barbarossa. Se reflexiona sobre la autenticidad de sus gestos y se analiza cómo este evento fue capitalizado por los canales de televisión, Telefe y El Trece, generando un pico de audiencia.