Se relata el caso de una niña de 6 años que falleció en el Hospital Sati de Viedma tras ser dada de alta por una médica pediatra, a pesar de presentar problemas respiratorios evidentes.
La niña fue inicialmente evaluada por un médico generalista que sugirió internación y estudios, pero la pediatra de guardia diagnosticó un resfrío común y la envió a casa sin medicación adecuada. Seis horas después, la niña regresó con dificultades respiratorias y, a pesar de ser internada en terapia intensiva, falleció.
La investigación determinó negligencia y mala praxis por parte de la médica pediatra. Se le impuso una suspensión de juicio a prueba, que incluye tres años en suspenso, fijar domicilio, control del patronato de presos y liberados, un curso de medicina familiar y trabajo comunitario. Los padres no están conformes con la resolución.