Vecinas del barrio expresaron su sorpresa ante el funcionamiento de la clínica, ya que no tenían sospechas de irregularidades. Una de ellas relató que llevó a su hija a pediatría, le cobraron la consulta pero no la revisaron adecuadamente, y luego la derivaron a una psicóloga que también se desempeñaba en el lugar.
Otra vecina mencionó que su padrastro fue atendido por una herida en el pie, le indicaron ir a otra clínica y finalmente le amputaron el dedo del pie en este mismo lugar, lo que genera gran preocupación.