Los trabajadores denuncian que la empresa Elinor se qued\u00f3 con los aportes que les descontaba, dej\u00e1ndolos sin cobertura m\u00e9dica ni derecho a jubilaci\u00f3n. Afirman que estos fondos deb\u00edan ser derivados obligatoriamente y que su retenci\u00f3n constituye un robo.
Adem\u00e1s, se\u00f1alan la falta de provisi\u00f3n de ropa de trabajo y la demora en el pago de aportes al sindicato, que a pesar de haber brindado apoyo, tiene cheques devueltos. La empresa operaba con p\u00e9rdidas significativas, y la situaci\u00f3n se agrava con la venta de activos y la falta de transparencia en el manejo del dinero.