La policía desbarató una red criminal dedicada al ejercicio ilegal de la medicina y al lavado de dinero a través de una clínica clandestina conocida como "la clínica del terror". En allanamientos simultáneos en consultorios, farmacias ilegales y domicilios particulares, se detuvo a 29 personas.
La organización operaba bajo la fachada de "Argentina Salud", ofreciendo servicios médicos con falsos médicos, recetas adulteradas y medicamentos robados. Se descubrió el uso de sellos médicos falsos y la emisión de certificados apócrifos para actos psicofísicos y habilitaciones.
Además de las clínicas, se secuestraron siete ambulancias truchas y vehículos utilizados por los falsos profesionales para visitas a domicilio. La justicia investiga si la red utilizaba la estructura para lavar dinero, cobrando sumas considerables a pacientes vulnerables.
Se reportaron casos de pacientes fallecidos a causa de la negligencia médica y la falta de atención adecuada, como el de Héctor Navarro, cuya familia denunció una mala praxis fatal.