Se revela que la tía de Timur sufre de un aneurisma cerebral y su pronóstico es incierto, lo que genera gran confusión y angustia en Timur.
Los recuerdos de la niñez de Timur, marcados por la cercanía de su tía y la lejanía de su madre, complican aún más su estado emocional.
A pesar de la gravedad, Renguin sugiere llevar a la tía a casa de Bajal, pero Timur prefiere que permanezca en su hogar, donde siempre se sintió cómoda.