El sector textil se encuentra en una situación crítica, con niveles de producción que apenas alcanzan el 30%, una drástica caída desde el 90% registrado en el gobierno anterior.
Empresarios textiles luchan por sobrevivir con menos de la mitad del personal y enfrentan dificultades para mantener sus negocios a flote.
A pesar del panorama sombrío, se hace un llamado a la lucha y a mantener la esperanza, reconociendo la importancia de la unidad entre cámaras, sindicatos y trabajadores.