Se observa una tendencia positiva en el empleo privado registrado, revirtiendo una caída de nueve meses. En enero y febrero se crearon más de 11.000 puestos de trabajo, aunque se explica principalmente por monotributistas y empleados públicos.
La inflación mayorista de abril, con un 5,2%, genera preocupación y es un dato negativo, a pesar de que el gobierno solía referirse a ella como un indicio de la inflación minorista. El aumento del precio del petróleo y la energía fue un factor clave en esta alza.
Para una recuperación salarial real, es crucial que continúe la desaceleración inflacionaria. Los analistas señalan que la dinámica de los precios, tanto mayoristas como minoristas, sigue siendo un punto de atención clave.