Un periodista de Matanza expresa su sorpresa ante el accionar de la "clínica del horror" de Argentina Salud, ya que nunca se habían rumoreado irregularidades. Relata que incluso llevó a su hijo a hacerse una ecografía allí hace tres años.
Las sospechas surgieron al notar que el diagnóstico de su hijo podría no haber sido certero y al reconocer a un médico que atendió a su familia y que, aparentemente, no tenía matrícula habilitada.