El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, emitió un mensaje institucional de alto impacto ratificando su continuidad y asegurando que cumplirá estrictamente sus cinco años de mandato, desestimando las exigencias de dimisión. En su discurso, descartó cualquier intención de privatizar empresas públicas.
Anunció una serie de medidas inmediatas para contener el descontento social, entre las que se destacan la conformación de un comité de crisis y un reordenamiento profundo de su gabinete ministerial, lo que implica la posible salida de algunos funcionarios.
Además, se creará un consejo económico y social enfocado en asistir a los sectores más vulnerables de la población. Estas medidas buscan calmar la creciente ola de protestas que atraviesa el país.