Varios países del sudeste asiático han implementado controles sanitarios exhaustivos en fronteras y aeropuertos en respuesta al brote de Ébola en la República Democrática del Congo, declarado emergencia de salud pública de importancia internacional por la OMS.
Tailandia, entre otros países, aplicará un estricto mecanismo de rastreo y monitoreo de viajeros procedentes de áreas de alto riesgo biológico. Los ministerios de salud buscan anticiparse al ingreso del virus mediante cámaras térmicas, declaraciones juradas de salud y aislamiento preventivo de casos sospechosos.