Se reportó un brote de Ébola en la República Democrática del Congo, con 135 muertos confirmados y más de 600 casos. La situación se agrava por la debilidad del sistema sanitario del país, que dificulta la contención del virus.
Un médico misionero estadounidense, el Dr. Peter Stafford, contrajo Ébola en el Congo y fue trasladado a Alemania para su tratamiento. Ante este hecho, el Departamento de Estado de EE.UU., a través del Senador Marco Rubio, anunció restricciones de viaje: personas que no posean pasaporte estadounidense y que hayan estado en el Congo, Sudán del Sur o Uganda en los últimos 20 días, no podrán ingresar a Estados Unidos.
Se critica la tardía reacción de la OMS y se señala la falta de métodos de detección, vacunas o medicamentos para el Ébola. La medida de EE.UU. afecta a delegaciones deportivas, como la de fútbol, que podrían no poder ingresar al país si provienen de las zonas afectadas.