Se advierte sobre las consecuencias de pagar el mínimo de las tarjetas de crédito de forma consecutiva. Los bancos pueden interpretar esto como una señal de alerta y proceder a bajar el límite de la tarjeta, incluso si se paga el mínimo.
Se enfatiza la importancia de comprender el "costo financiero total" de los préstamos y tarjetas, ya que este puede ser significativamente mayor a la tasa nominal anunciada. Se cuestiona la alta tasa de interés mensual de las tarjetas (alrededor del 15%) en comparación con las tasas de plazo fijo, y se señala la falta de una entidad reguladora clara.