La ONU rebaja sus perspectivas de crecimiento económico global al 2,5% para 2026, advirtiendo sobre riesgos que podrían deprimirlo aún más. El principal riesgo identificado es la situación en el estrecho de Ormuz, crucial para el tránsito del 20% del crudo mundial y gas natural. Las previsiones están sujetas a la evolución del precio del petróleo, que debería mantenerse sobre los 100 dólares el barril hasta junio y luego bajar a 80 dólares. Si el precio supera los 150 dólares, el crecimiento se reduciría al 2,1% y la inflación global subiría al 3,9%, siendo aún peor para países en desarrollo (5,2%). La duración del conflicto entre Estados Unidos e Irán es un factor clave.
El mercado de bonos en Estados Unidos también se ve afectado por las perspectivas inflacionarias. El rendimiento del bono a 30 años ha alcanzado el 5,18%, nivel no visto desde 2007. El bono a 10 y 2 años también suben, lo que, sumado a las cifras de inflación, sugiere que la Reserva Federal podría aumentar las tasas de interés.