La Organización Mundial de la Salud calificó como bajo el riesgo global de la actual epidemia de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda, aunque la amenaza se mantiene alta a nivel nacional y regional con 600 casos sospechosos y 139 muertes.
El brote, provocado por la variante Bundibugio, constituye una emergencia de salud pública internacional pero no pandémica. Se anunció el desembolso de casi 4 millones de dólares para contener la propagación.