La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró emergencia sanitaria por la rápida propagación de una variante poco común del virus Ébola en el este de la República Democrática del Congo.
El director general de la OMS tomó esta decisión, sin precedentes al no convocar previamente a un comité de emergencia, debido a la magnitud y velocidad de la epidemia. Se espera que el comité de emergencia asesore sobre recomendaciones profesionales.
La OMS confirmó que no se ha identificado al paciente cero. Kinshasa reportó un aumento de muertes sospechosas (al menos 131) y más de 500 casos sospechosos. La variante, llamada Bundibugyo, no cuenta con medicamentos ni vacunas aprobadas, y la preocupación es alta dada la limitada experiencia histórica con esta cepa.
El brote se ve agravado por el conflicto armado en la región, que ha desplazado a miles de personas. La capacidad de análisis del virus se limita a un laboratorio en Goma, actualmente controlado por el grupo M23.