Se revelaron detalles impactantes del lujo y la opulencia en la mansión de Pilar, mostrando imágenes exclusivas del interior de la propiedad. La residencia, que abarca un predio similar a un barrio privado, cuenta con pileta, estatuas de caballos, un bar privado (apodado "Café Martínez" por los empleados), una cava con bebidas de alta gama (incluyendo Don Perignon y whiskies costosos), y un casino con ruleta.
La investigación judicial, a cargo del juez federal Charvay de Campana, busca determinar la titularidad y el origen de los fondos para mantener este complejo. Se sospecha que la mansión pertenece a una sola persona y que se utilizaron empresas fantasma y facturaciones apócrifas para desviar fondos, estimando la suma en 300 millones de pesos entre 2023 y 2025. La justicia secuestró una flota de autos y objetos de valor.
La causa, que lleva cuatro meses sin avances significativos, podría cambiar de juez. Se investigan contrataciones dudosas y facturación apócrifa vinculadas a Claudio Chiquitapia y Pablo Tobillino, con la fiscalía apoyando la investigación de Diego Amarante. Se sospecha de una red de empresas fantasma y pagos a personas de bajos recursos como proveedores, utilizando prestanombres.