El sistema de reparto de poder en Chipre colapsó, llevando a los turcochipriotas a quedar fuera del gobierno. Sectores grecochipriotas radicales buscaron la unión con Grecia, y una junta militar griega respaldó un golpe de estado contra el gobierno chipriota.
En respuesta, Turquía invadió la isla, ocupando el norte bajo el pretexto de defender la independencia. Esto resultó en la pérdida de control de la República de Chipre sobre esa zona y la separación total de las comunidades.
Para los turcochipriotas, la invasión es vista como una liberación; para los grecochipriotas, como una agresión turca. Cientos de miles de personas fueron desplazadas, con grecochipriotas huyendo del norte y turcochipriotas del sur.