La aspiración de Turquía de estrechar lazos con la Unión Europea se ve condicionada por el avance en las negociaciones sobre Chipre, cuya situación geopolítica se ha complicado.
Turquía se siente en ventaja en el actual escenario de seguridad europea, considerando su poderoso ejército. Las reclamaciones de Turquía sobre Chipre son difíciles de aceptar para la República de Chipre, que aún la considera una potencia ocupante.
La antigua línea de conflicto en Chipre es ahora más fácil de cruzar para ambas comunidades, pero la geopolítica regional ha intensificado la cuestión de Chipre, mientras Europa busca reforzar su propia seguridad y la búsqueda de una solución al conflicto chipriota vuelve al debate continental.