Genesis Eye presentó el modelo Gene 26.5, un cerebro robótico capaz de dotar a los robots de destreza física comparable a la humana.
Este nuevo modelo permite a los robots ejecutar tareas complejas como cocinar o interpretar piezas de piano con precisión. Se trata del primer sistema diseñado para superar la brecha entre la forma humana y la robótica, adaptándose a diferentes ambientes sin programación específica.
La compañía asegura que procesa grandes volúmenes de datos y se adapta a diversos entornos.