En una competencia simulada de empaquetado de productos, un humano superó a un robot humanoide en términos de productividad y eficiencia.
Durante 8 horas y media, el humano despachó 2.400 paquetes, mientras que el robot logró 1.800. A pesar de la victoria humana en este ejercicio, se plantea la duda sobre la capacidad de los robots para registrar y aprender de los movimientos humanos, anticipando que en el futuro la balanza podría inclinarse a favor de la automatización.
Se discute la diferencia de costos y la resistencia física entre humanos y robots, sugiriendo que la tendencia a largo plazo podría ser la sustitución de mano de obra humana por máquinas.