La combinación de frío intenso y el aumento de las tarifas de transporte público genera dificultades para los ciudadanos de Buenos Aires.
Los colectivos diferenciales, que ofrecen un servicio más rápido y cómodo, han aumentado su boleto a $1.715, volviéndose inaccesibles para muchos.
Ante la situación, muchos optan por dejar sus autos particulares en puntos estratégicos como Liniers o Vélez Sarsfield y combinar con colectivos o el Metrobús para reducir gastos, evidenciando los "rebusques" para afrontar la economía diaria.