El Museo del Louvre, el más visitado del mundo, se prepara para una ambiciosa renovación que busca modernizar sus instalaciones y mejorar la experiencia del visitante. Tras un año marcado por un robo, inundaciones y la renuncia de su directora, el foco está puesto en el futuro.
El proyecto incluye mejoras en el acceso a La Mona Lisa, la obra más icónica del museo, para optimizar el flujo de visitantes. Además, se planea la incorporación de restaurantes y librerías dentro del complejo. Cinco estudios de arquitectura de renombre compitieron para llevar a cabo esta transformación histórica.