Las consignas de la marcha por la salud pública, como "La salud no puede esperar" y "El ajuste de Milei mata", reflejan el descontento generalizado. Se informa que la movilización tiene réplicas en Rosario, Córdoba, Chaco, Jujuy, Mendoza y Tucumán, evidenciando un problema a nivel nacional.
Desde la Secretaría de Salud se considera la marcha como un acto con claro tinte político, vinculándolo al gobernador de la provincia de Buenos Aires. Se menciona la transferencia de fondos nacionales a las provincias y el ataque a deudas provinciales.