El economista Mariano Gorodich y Gabriel Solano, de la izquierda, analizaron la situación económica y la marcha universitaria. Solano criticó el ajuste a la educación, señalando que los salarios de los trabajadores universitarios han sido recortados un 40% en dos años.
Se contrastó la situación de los docentes universitarios, que estarían bajo la línea de pobreza, con los supuestos viajes y vacaciones de Manuel Adorni. Solano mencionó el "superrigi" como una medida que beneficia a una minoría.
Amiel Lique, comunero, opinó que la marcha universitaria fue un fracaso en términos de convocatoria y que la oposición utiliza la causa educativa como estrategia política. Señaló que durante el gobierno de Alberto Fernández también hubo ajustes a las universidades sin tales movilizaciones.