Se denuncia la falta de control sobre las matrículas médicas en Argentina, lo que facilitaría el ejercicio ilegal de la medicina. Una médica, Romina, explica que es muy fácil robar una matrícula y que en solo cinco minutos se puede delinquir con ella, ya que no existen controles suficientes que exijan la acreditación de identidad ni un título habilitante para cada especialidad.
Además, se señala que los lugares de atención médica deberían ser regulados por el Ministerio de Salud y otros entes, y que las ambulancias también deben contar con habilitación. La falta de control permite que clínicas funcionen de manera irregular, poniendo en riesgo la salud de los pacientes.