La crisis energética en Cuba se agrava debido a presuntos desvíos de miles de millones de dólares por parte de sus gobernantes, quienes habrían vendido petróleo venezolano en el mercado negro. Esta situación se da en el marco de una estrategia de máxima presión por parte de Estados Unidos.
Durante años, Cuba habría recibido petróleo venezolano a cambio de oficiales de seguridad y misiones médicas. Sin embargo, gran parte de este petróleo se vendía en el mercado negro, generando ingresos para los gobernantes en lugar de beneficiar al pueblo.
Marco Rubio señalaba que esta situación se remonta a la época de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, quienes habrían facilitado el acceso al petróleo venezolano. La infraestructura energética cubana se encuentra en estado dramático como consecuencia de este vaciamiento de las arcas del Estado.