Se cuestiona la actitud de los funcionarios que ofrecen soluciones superficiales a Marianela, como una estadía de tres días en una granja, sin abordar la raíz de sus problemas habitacionales y de subsistencia.
Se considera que estas ofertas son una estrategia para "planchar" el caso mediático y evitar costos políticos, en lugar de brindar una ayuda genuina y duradera.
Se reitera la necesidad de soluciones reales y se apela a la empatía y el compromiso de las autoridades para garantizar el bienestar de Marianela y sus hijos.