Carmen Navas, a sus 82 años, se ha convertido en un ícono de la lucha por la aparición de su hijo Víctor, desaparecido en circunstancias que las autoridades califican como de presos comunes.
El movimiento estudiantil ha adoptado su causa como estandarte, organizando protestas y manifestaciones para concientizar sobre la existencia de cárceles políticas y denunciar injusticias.
Los estudiantes buscan visibilizar la situación ante la comunidad nacional e internacional, exigiendo que se evalúe la realidad de las cárceles y se reconozca la presencia de presos políticos, desmintiendo la versión oficial de que solo existen presos por delitos comunes.