Se argumenta que la crisis en Bolivia no es una cuestión de izquierda o derecha, sino de necesidades básicas insatisfechas por el gobierno. La gente necesita trabajo y el gobierno no está dando respuestas.
La situación actual se concentra en La Paz, sede de los cinco poderes del Estado (ejecutivo, legislativo, judicial, medios de comunicación y poder económico), rodeada por El Alto, lugar donde se gestan los conflictos.