La familia de Diego, víctima de un crimen, cuestiona la versión oficial del disparo accidental y la autenticidad de los chats que circulan. Ivana, tía de Diego, expresó sus dudas sobre las fechas y la lógica de que alguien manipule un arma y luego abandone a su amigo herido.
Se reporta que el presunto homicida, Mauro, tiene un prontuario complicado y que la policía lo detuvo con un "cierro en la cintura". La familia de Diego insiste en que él era un trabajador y que la amistad con Mauro era profunda, haciendo difícil de creer la hipótesis del accidente. La autopsia aún no se ha realizado y se espera determinar el calibre del arma y la distancia del disparo.
La investigación se centra en la posibilidad de una discusión previa, con testimonios de vecinos que afirman haber escuchado gritos y botellazos. La policía maneja la hipótesis de que Mauro exhibía el arma a sus compañeros con la intención de salir a robar, y que en esa circunstancia se le habría escapado el disparo. Sin embargo, la familia de Diego niega rotundamente que él participara en actividades delictivas.