En Rosario, la investigación por el crimen de Diego, de 21 años, da un giro con la aparición de chats que sugieren una discusión previa al disparo fatal. Si bien hay un detenido, identificado como Mauro, presunto amigo de la víctima, los mensajes y testimonios de vecinos siembran dudas sobre la versión oficial del disparo accidental.
Según los chats y relatos de testigos, se habría escuchado una discusión y gritos antes de que se produjera el disparo. La policía investiga si el arma se disparó accidentalmente mientras Mauro la manipulaba, pero la existencia de una posible pelea previa complica el escenario.
Además, se menciona que otros tres amigos de Diego y Mauro se dieron a la fuga tras el incidente, y aún no han sido localizados. La familia de Diego exige justicia y cuestiona la versión del accidente, solicitando que se profundice la investigación para esclarecer las circunstancias exactas de la muerte.