Se llevó a cabo un operativo en González Catán que desarticuló una clínica clandestina donde se usurpaban matrículas de al menos 50 profesionales de la salud.
La investigación se inició a raíz de una denuncia de la Dra. Romina Neira, quien detectó que su matrícula y sello eran utilizados para certificar y recetar medicamentos de forma fraudulenta.
Se realizaron más de 13 allanamientos simultáneos en clínicas, casas particulares y supuestas farmacias. Hay 29 personas involucradas, 6 detenidos, y se investigan delitos como asociación ilícita, usurpación de títulos, venta ilegal de medicamentos, estafa, enriquecimiento ilícito y defraudación al Estado.
Entre los detenidos se encuentran personas con antecedentes por homicidio y robo de camiones. La banda operaba en la clandestinidad desde hace al menos cinco años, utilizando ambulancias no habilitadas y patentes adulteradas.