La clínica investigada fue finalmente clausurada tras varias horas de incidentes y allanamientos. El lugar había seguido funcionando a pesar de las fajas de clausura, generando mayores disturbios y daños en la entrada principal.
Uno de los principales damnificados, Damián, relató que su padre falleció tras ser atendido en la clínica, donde le diagnosticaron un malestar leve y le dieron un analgésico, muriendo a la hora. A pesar de sus reclamos, no le dieron la debida atención, lo que refuerza las sospechas de mala praxis.