La clínica fue finalmente clausurada por la municipalidad, a pedido de la fiscalía. Durante el operativo, se produjeron incidentes, incluyendo un piedrazo que impactó a un periodista. La clausura se concretó luego de que trascendiera que la clínica operaba sin las habilitaciones correspondientes y con personal no médico.
La situación generó indignación entre los vecinos y familiares de víctimas, quienes cuestionaron la demora en la clausura del establecimiento. Se reportó que la propietaria original del lugar se lo había cedido a quien hoy está detenido, nuera de uno de los Santanseri.