En Misiones, el cierre de un acerradero deja a más de 100 trabajadores sin empleo. La situación se complica con la presencia de una escribana que no pudo ingresar a la empresa para realizar un inventario, mientras máquinas son cargadas en camiones.
Los dueños de la empresa habrían cambiado de parecer respecto a permitir el ingreso de la escribana, generando incertidumbre sobre el destino de la maquinaria y los bienes de la firma.