Se relata cómo, tras un casamiento improvisado, la noticia se difundió a través de una nota publicada por una compañera de universidad de Martín. La pareja no tenía planes de casarse ni anillos, pero la situación se dio de forma inesperada.
Se comenta que solo se tomaron ocho fotos del evento, debido a la época y a que la cámara era personal. La narradora menciona que durmió con un amigo coreógrafo esa noche, lo que genera una reacción de sorpresa y humor.
Se concluye que, a pesar de las circunstancias inusuales, el casamiento se concretó y que, aunque planeaban una gran fiesta a los 10 años, ya han pasado casi 15 y aún no la han realizado.