El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, destaca la fortaleza de la economía boliviana a pesar de la coyuntura, anunciando un récord de exportaciones comparable a los mejores años, tanto en gas como en agroindustria y minería. Asegura que la voluntad mayoritaria del pueblo es reactivar la economía con inclusión.
Paz identifica factores que se oponen a este objetivo, posiblemente por beneficiarse de economías ilícitas como el contrabando. Propone transformar Bolivia en un país serio con una conducta diferente, buscando un crecimiento económico potente e inclusivo, que fomente la reconciliación y la solidaridad entre regiones, especialmente en el occidente del país que requiere reactivación.