Se presenta una visión optimista de la economía, mencionando récords de exportaciones y consumo, y un crecimiento económico. Se contrasta esta visión con la realidad de los ahorros de la gente, que pierden poder adquisitivo debajo de los colchones.
Se discute la situación de los salarios, indicando que los informales están por encima de la inflación, mientras que los formales están empatados. Se cuestiona la veracidad de los indicadores económicos presentados por el gobierno y la supuesta "motosierra" que se mantiene.